El espíritu fundacional de Las Dalias, ha sido y continúa siendo el prevalecer a la vida por sobre todas las cosas, es decir al ser humano, a la naturaleza, al Universo.

Todo esto implica aprender a vivir en consonancia con la leyes de la naturaleza, que aluden al hecho de una vida en armonía y equilibrio con uno mismo y con todo lo existente.

Parte de ese espíritu también es el objetivo de tratar de poner atención a cada pensamiento, sentimiento, acción y poder ser consciente a partir de esto, de cuán unido o separado estamos los unos de los otros y de todo lo que nos rodea.

Tanto en el año 1995 cuando fue fundada, como en la actualidad, el espíritu que nos mueve es el poder encontrar un sentido de trascendencia, que significa estar unidos, vivir con mayor consciencia, desmecanizarnos y a partir de esa consciencia ver el impacto que esto tiene en nosotros y en el afuera.

El poder atender el cuerpo, la mente, las otras personas, el medio ambiente, son parte de este espíritu de trascendencia, de cuidado amoroso hacia si mismo y hacia lo que nos rodea.

Una alimentación equilibrada, orgánica, consciente y cuidada, el trabajo en el conocimiento de uno mismo, a través de la meditación , el contacto con el cuerpo y la naturaleza, a través del yoga y de las caminatas en medio de montañas, arboledas y arroyos, el cuidado del medio ambiente a partir de la construcción ecológica, el cuidado de si mismo a partir del uso de cosmética natural y orgánica, del uso de elementos de limpieza que no dañen el medio ambiente, las actividades que permiten autodescubrirse para ser cada vez mas consciente de si mismo, cada detalle, cada mirada, cada sonrisa, cada gesto, son también el producto de ese mismo espíritu, la comunión amorosa con todo lo que nos relacionamos.